
Florencia de las Mujeres: Obras de Artistas Femeninas Extraordinarias
Un itinerario por las obras de mujeres artistas que enriquecieron Florencia con su arte y la contribución de los datos recopilados por AWA – Advancing Women Artists.
Las artistas admirables en Florencia
1. Artemisia Gentileschi (Roma 1593 – Nápoles 1652/53) Pintora italiana de la escuela caravaggista, vivió en Florencia durante un breve periodo y fue la primera mujer pintora en ser admitida en la prestigiosa Accademia del Disegno florentina, obteniendo el reconocimiento de la Corte de los Médici como artista. Una verdadera hazaña para una época en la que la producción artística era casi exclusivamente prerrogativa de los hombres. Artemisia se formó en el taller de su padre, Orazio, amigo de Caravaggio, junto a sus seis hermanos varones. Víctima de secuestro y violación por parte del pintor y mentor Agostino Tassi, en sus trabajos se puede admirar todo su talento y su deseo de expresarse.
2. Plautilla Nelli (Florencia, 1524 – Florencia, 1588) Plautilla entró en el antiguo convento de Santa Catalina de Siena, en la plaza San Marco de Florencia, a los 14 años. Monja y pintora del Renacimiento —la primera reconocida como tal—, llegó a ser priora del convento en tres ocasiones, entablando relaciones con las familias más influyentes y aprovechando su posición para establecer un taller de arte muy activo. Hasta la fecha, se le atribuyen 17 cuadros.
3. Giovanna Garzoni (Ascoli Piceno, 1600 – Roma, 1670) Pintora y miniaturista, vivió y trabajó en muchas ciudades de Italia, incluida Florencia (1642-1651), donde realizó diversas obras para los Grandes Duques de Médici, en particular para Fernando II de Médici y Vittoria della Rovere. Muchas de sus obras —incluida una serie de espléndidas naturalezas muertas, tema en el que era una auténtica especialista— se conservan en la Galería Uffizi y la Galería Palatina.
4. Violante Beatrice Siriès (Florencia, 1709 – Florencia, 1783) Florentina de pura cepa e hija del orfebre y grabador de gemas francés Louis Siries (quien también fue director del Opificio delle Pietre Dure de Florencia), Violante fue una retratista de la nobleza toscana del siglo XVIII. En 1732, tras la muerte de Giovanna Fratellini, ocupó su lugar como retratista oficial de la Corte de los Médici.
5. Elisabeth Chaplin (Fontainebleau, 1890 – Florencia, 1982) Hija de artistas, Elisabeth es la pintora con más obras conservadas en Florencia. Tras llegar a la Toscana siendo niña, comenzó como autodidacta admirando las obras clásicas de los Uffizi. Su arte la llevó al taller de Francesco Gioli y a conocer a Giovanni Fattori. Después de vivir y madurar su experiencia entre Roma y París, al finalizar la guerra se estableció definitivamente en Fiesole.
Dónde encontrar sus obras
Galería Uffizi
- "Judit decapitando a Holofernes", A. Gentileschi.
- "Naturaleza muerta con plato de cerezas", G. Garzoni.
- Tres autorretratos de Violante Siriès Cerroti.
- Obras de Rosalba Carriera.
Palacio Pitti
- "Santa María Magdalena", A. Gentileschi (Galería Palatina).
- "Perrita con bizcocho y taza china", G. Garzoni (Galería Palatina).
- "Descanso en Egipto (Oasis)" y "Las tres hermanas", E. Chaplin (Galería de Arte Moderno).
Otros lugares
- "Alegoría de la Inclinación", A. Gentileschi, en el Museo de la Casa Buonarroti.
- "Lamento sobre Cristo muerto", P. Nelli, en el Museo de San Marco.
- "Santo Domingo recibe el Rosario" y "Santa Catalina en oración", P. Nelli, en el Museo del Cenáculo de Andrea del Sarto.
- "La Última Cena", P. Nelli, en el Museo de Santa Maria Novella.
- "Representación de Santa María Magdalena de’ Pazzi", V. Siriès, en la sacristía de la Iglesia de Santa María Magdalena de’ Pazzi.
- "San Francisco de Asís", V. Siriès, en el Museo de los Capuchinos de Florencia.
AWA – Advancing Women Artists
Para más información, visita el sitio web de AWA. Se trata de una organización estadounidense sin fines de lucro que se dedica a identificar, restaurar y exponer al público obras de arte de mujeres procedentes de los depósitos florentinos. Se les atribuyen muchísimas restauraciones; lamentablemente, AWA dejó de estar operativa en julio de 2021, aunque mantiene accesible todo su archivo digital y su sitio web.
Los lugares
Etapas
Gli Uffizi
La Galería degli Uffizi es uno de los museos más importantes del mundo, en su interior se encuentra un patrimonio artístico inmenso. Es un museo dedicado principalmente a la pintura, con miles de obras que abarcan desde el siglo XIII hasta el XVIII, cuando en el siglo XVII algunas colecciones (armas, instrumentos científicos, restos arqueológicos, bronces antiguos y modernos) se trasladaron a otros sitios creando así nuevos museos.
Entre el siglo XVIII y XIX, cuando se suprimieron iglesias y conventos, llegaron a los Uffizi muchas obras eclesiásticas, mientras que a principios del siglo XX se adquieren algunas importantes pinturas. Las obras maestras expuestas son: las grandes palas de altar de Cimabue y Giotto; obras de Siena del siglo XIV (entre las cuales destaca la Anunciación de Simone Martini); una riquísima panorámica sobre el siglo XIV en Toscana y en la Italia central (de la Virgen con niño y Santa Ana de Masaccio y Masolino, a Filippo Lippi y a Botticelli, con el Nacimiento de Venus y la Primavera, de Piero della Francesca, con los Retratos de los duques de Urbino a la Adoración de lo Reyes Magos de Gentile da Fabriano).
Las salas dedicadas a la pintura del siglo XVI reúnen los maestros de las mayores escuelas italianas: de la Adoración de los Reyes magos de Leonardo da Vinci, a Michelangelo y Raffaello; Tiziano, con la Venus de Urbino, junto a Veronese y Tintoretto testimonian la gran época de la pintura véneta; tampoco faltan los artistas de otros países, de Albrecht Dürer a Hans Holbein, hasta El Greco.
Con el Bacco de Caravaggio se abre una rica serie de obras del siglo XVII que vienen de las más importantes escuelas europeas, de Rubens a Van Dyck, a los autorretratos de Rembrandt; por último, Canaletto y Guardi, junto con Longhi y Tiepolo, ofrecen una panorámica del siglo XVIII.
La galería alberga además esculturas antiguas, miniaturas y tapices que provienen de las colecciones de los Médici. Se están actuando obras para la creación de ‘Nuovi Uffizi’, un proyecto que prevé duplicar la capacidad de exposición, para que el público pueda admirar obras que hasta ahora no eran accesibles.
Galleria Palatina e Appartamenti Reali - Palazzo Pitti
La Galería palatina y los Apartamentos reales ocupan la primera planta del Palazzo Pitti. La familia Lorena creó la Galería entre finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX, colocando en las salas de representación las obras maestras que provenían sobre todo de las colecciones de la familia Médici, empezadas a partir del 1620. Hay obras de Raffaello, Tiziano, Caravaggio, Rubens, Pietro da Cortona y otros maestros italianos y europeos del Renacimiento y del siglo XVII.
Los cuadros cubren completamente las paredes de las salas, según la tradición de las pinacotecas del siglo XVII: la disposición no sigue un orden cronológico o según las escuelas, sino que refleja el gusto personal de los que contribuyeron a formar la colección. Muchas son las obras maestras: la Virgen con el niño de Filippo Lippi; algunas de las obras más famosas de Raffaello, entre las que hay la Virgen del Granduca y La Velata; el San Juanito de Andrea del Sarto; La Bella de Tiziano, y famosos retratos de Veronese y de Tintoretto.
Los Apartamentos Reales ocupan las catorce salas de la ala derecha del palacio, ya residencia privada de las familias gobernantes, y están decorados con muebles, adornos y obras de arte desde el siglo XVI hasta el siglo XIX.
Galleria d'Arte Moderna - Palazzo Pitti
La Galleria d'Arte Moderna se encuentra en la segunda planta del Palacio Pitti, y es un museo donde se pueden admirar colecciones de esculturas y pinturas que abarcan el periodo comprendido entre finales del siglo XVIII y las primeras décadas del siglo XX, expuestas en salas monumentales elegantemente decoradas y amuebladas.
Las obras dan testimonio de importantes corrientes artísticas como el Neoclasicismo, el Romanticismo, pero sobre todo la Escuela Macchiaioli, que a mediados del siglo XIX constituyó una ruptura con la pintura académica en Toscana. Giovanni Fattori, uno de los pintores Macchiaioli más significativos, puede admirarse en este museo.
Las treinta salas albergan también testimonios de las escuelas italianas de la segunda mitad del siglo XIX, con corrientes vinculadas al Decadentismo, el Simbolismo, el Postimpresionismo y el Divisionismo, hasta los movimientos artísticos de principios del siglo XX.
El Andito degli Angiolini, a menudo utilizado para exposiciones temporales, también forma parte del recorrido museístico.
Fondazione Casa Buonarroti
Este es el palacio que Michelangelo Buonarroti compró hacia 1510. Su aspecto actual se debe al sobrino nieto Michelangelo El Joven, personaje de relieve de la cultura florentina del siglo XVII, que hizo decorar cuatro salas con pinturas que celebraban la gloria de la familia. A las obras de Michelangelo, que comprenden la colección de dibujos, la ‘Madonna della Scala’ (Virgen de la Escalera) y la Batalla de los Centauros, se añadieron con el tiempo esculturas romanas, pinturas del Renacimiento y del siglo XVIII, mayólicas de los hermanos Della Robbia y además restos etruscos. El gran modelo de madera de la fachada de la iglesia de San Lorenzo y el Dios fluvial de la Sacristía Nuova, los dos de Michelangelo, provienen de otros museos de la ciudad mientras que algunos dibujos del maestro se exponen temporáneamente a rotación.
Museo di San Marco
Es uno de los museos más célebres porque conserva las obras de Fra Beato Angélico. Ocupa los espacios del preexistente convento dominico que Michelozzo construyó desde 1436 hasta 1446 por encargo de Cosme el Viejo de Médici, con las características de sobriedad y elegancia propias de la arquitectura renacentista florentina.
Alrededor del claustro se encuentran los ambientes en los que se desarrollaba la vida comunitaria: la Sala de Beato Angelico, la Sala Capitular, la Sala del Lavabo y el Refectorio. El edificio se enriquece con el ciclo de frescos realizados en las celdas (Anunciación y Historias de la vida de Jesús), en los pasillos, en el claustro, y en la Sala Capitular de Fra Beato Angélico, quien vivió y trabajó en el convento durante la primera mitad del siglo XV; Domenico Ghirlandaio decoró con frescos uno de los dos Refectorios. Muchas pinturas sobre tabla de Fra’ Angelico se exponen en la Sala dedicada a el.
En la primera planta del museo, junto con las celdas del dormitorio, es posible admirar también la Biblioteca Monumental, obra de Michelozzo.
Cenacolo e Museo di Andrea del Sarto a San Salvi
El recorrido del museo ocupa los ambientes del siglo XVI del antiguo monasterio de Vallombrosa de San Salvi e incluye una serie de retablos de pintores toscanos del siglo XVI. En el refectorio se puede admirar el fresco de la Última Cena pintada por Andrea del Sarto pinturas y frescos separados de la pared del mismo Andrea del Sarto y de Pontormo, su alumno, y el monumento fúnebre a San Juan Gualberto, fundador de la Orden.
Museo e Chiostri Monumentali di Santa Maria Novella
El recorrido del museo comprende el conjunto de claustros que formaban parte del convento dominicano de Santa Maria Novella: el Claustro Verde, completamente decorado con frescos de Paolo Uccelo con escenas del Viejo Testamento, entre las que destacan los episodios del Diluvio Universal y la Embriaguez de Noé; la grande Capilla de los Españoles, decorada con frescos del siglo XIV (Andrea del Bonaiuto); el Claustro Grande, con fresco de finales del siglo XIV, el pequeño Claustro de los muertos y la Capilla Strozzi, con frescos del siglo XIV.
La ‘Cappella degli Ubriachi’ y el Refectorio albergan una colección de arte sagrada con preciosos tejidos, bordados, esculturas de madera, orfebrerías.
Chiesa di Santa Maria Maddalena de' Pazzi
La iglesia, fundada en 1257 y dedicada a Santa Maria Maddalena delle Convertite, se construyó en el lugar donde ya había una casa de recogida para mujeres ‘arrepentidas’ que seguían la Regla de San Benito. Posteriormente, el edificio pasó a los Cistercienses de Badia a Settimo, que se establecieron allí a partir de 1442. En 1629 los monjes cistercienses intercambiaron literalmente la propiedad con las Carmelitas de San Frediano in Cestello. Las monjas se llevaron los restos de la hermana Maria Maddalena de Pazzi quien fue santificada en 1669 dando así nombre a la iglesia.
En el interior se pueden admirar las obras de Carlo Portelli, Alfonso Boschi, Domenico Puligo. Destacan también El Martirio de los Santos Nereo e Achilleo de Domenico Passignano y el gran retablo de Cosimo Rosselli que representa La Coronación de la Virgen. En la Sala Capitular se conserva la famosa Crucifixión de Perugino.
Chiesa di San Francesco e Santa Chiara a Montughi
Parish church adjacent to the convent of the Capuchin friars of the Province of Tuscany.
The convent church, which was consecrated on October 15, 1623, is dedicated to St. Francis of Assisi. After successive enlargements, it owes its current form to the work carried out in 1955-56.
The convent, which originally developed around the single main cloister, still known today as “Bianca Cappello” (named after the woman who financed its construction), has undergone numerous and significant transformations and extensions over the centuries, due to the ever-increasing number of friars who lived there, until it reached its current form, which includes three cloisters.
The convent has an apothecary with a shop, a library, and houses numerous works of art.








